Oslo

Podenco

Esta sardinilla se llama Oslo.
Oslo no había tenido ningún problema hasta el año de vida.
Nunca se había escapado y manejaba bastante bien ese punto de inseguridad que va impregnado en su temperamento.
El problema ocurrió un día en el parque, cuando unos payasos tiraron un petardazo e hicieron que todos los perros salieran disparados.
Oslo fue el que más lejos huyó, cruzando carreteras, en un estado de pánico que impedía que nadie le pudiera coger.
Después de este episodio, su dueña contactó conmigo y nos pusimos manos a la obra.
Por un lado para recuperar la confianza mutua perdida, y por otro, para darle mayor seguridad a la hora de afrontar situaciones de este estilo.
Gracias a la implicación desde el primer momento por parte de su familia, Oslo ha ido como un cohete.
Como digo siempre, aunque los resultados sean visibles, aún queda trabajo y tiempo para que todo lo aprendido termine de asentarse.
Muchas gracias por confiar en mi y por la implicación diaria!!!