Kosme

Este pequeñín es Kosme.

Cuando llegó a sus dueños era una bola de miedo. No se movía mucho y en cuanto veía oportunidad se refugiaba.

Sin haber sido maltratado, ha carecido de la presencia de humanos cerca durante los primeros meses de vida, dificultando su adaptación a entornos urbanos.

La suerte que ha tenido, es la de haber topado con una familia paciente y constante.

Aunque su temperamento tenderá a la inseguridad, están consiguiendo darle todas las herramientas para que afronte las situaciones con mayor confianza.

Poco a poco, Kosme se ha ido dando cuenta de lo divertido que es vivir, llenando los vacíos de conocimiento por experiencias enriquecedoras.